CIEN PACIENTES SOMETIDOS A TROMBÓLISIS PARA DISMINUIR SECUELAS DE “ACV”

7 de noviembre de 2019

En octubre se completó en el Hospital Padre Hurtado, la cantidad de cien pacientes sometidos a intervención denominada “trombolisis”, para disminuir secuelas producto de accidentes cerebrovasculares, conocidos como ACV.

El Jefe de Neurología, doctor  Juan Manuel Almeida, explicó que este tratamiento está indicado para los pacientes que sufren un accidente cerebrovascular y que consultan en el Servicio de Urgencia dentro de las cuatro horas desde la aparición de los primeros síntomas, cuando cumplen con los criterios clínicos que deben ser evaluados por un neurólogo.

Para actuar oportunamente ante pacientes que se encuentran dentro de la ventana de tiempo mencionada, es muy importante que el equipo del Servicio de Urgencia esté atento al ingreso de una persona que está presentando un ACV, para activar de inmediato el protocolo de atención.

Este protocolo implica dar la señal de alerta para que el neurólogo de turno evalúe al paciente, determinando si reúne los criterios clínicos para iniciar la trombólisis, la cual consiste en la administración de un medicamento que destruye los coágulos y trombos en la circulación cerebral, causantes del ACV.

Este tratamiento aumenta las posibilidades de que los enfermos queden sin secuelas o sigan siendo autónomos, debido a que los accidentes cerebrovasculares frecuentemente provocan daños permanentes a las personas o incluso la muerte.

En el Hospital Padre Hurtado ha sido posible implementar este tratamiento desde octubre de 2017, debido a que se cuenta con neurólogos suficientes para que realicen turnos durante las 24 horas, lo cual es fundamental.

Las cifras indican que un 9 por ciento de los pacientes que han consultado en este tiempo en el Hospital, han podido someterse a trombolisis, porque se han dado las condiciones para ello.

El doctor Almeida recomienda a las personas consultar inmediatamente ante síntomas como: debilidad en brazos, dificultad para hablar (lo que se conoce como legua “traposa”) o rigidez facial.

En los últimos años se ha observado un aumento de las personas que sufren ACV, entre otras razones por el sedentarismo y consumo de drogas.

Cabe explicar que un criterio de exclusión para no realizar trombolisis es que la persona presente un nuevo ACV antes de 3 meses.

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