INSTALACIÓN DE LA PRIMERA BOMBA DE INSULINA EN PACIENTE CON DIABETES TIPO 1
Un importante avance en el tratamiento de la diabetes tipo 1 concretó el Hospital Padre Alberto Hurtado, con la instalación de la primera bomba de insulina en una paciente adulta con diabetes tipo 1 inestable severa, marcando un hito para los pacientes, el establecimiento y el equipo clínico.
Este dispositivo corresponde a un infusor continuo de insulina, que se instala en el cuerpo del paciente y permite una administración automatizada y personalizada del medicamento. La doctora Paulina Vignolo, médico internista de la UGC Adulto, señala que “su uso mejora la calidad de vida y los niveles de glicemia, manteniéndolos más estables y previniendo el riesgo de complicaciones a la larga. A la vez, entrega mayor flexibilidad en la vida diaria, impactando positivamente en la calidad de vida de quienes viven con esta patología”.
La implementación de esta tecnología fue posible gracias a la Ley Ricarte Soto y al trabajo de un equipo multidisciplinario del Establecimiento, encargado de la evaluación, postulación, educación y acompañamiento permanente de la paciente beneficiaria. Sin embargo, por ahora, la doctora Vignolo explica que “es para adultos con diabetes tipo 1 inestable severa. Son pacientes bajo control con nosotros, y deben cumplir algunas características de su condición”.
La primera paciente en acceder a este beneficio fue Ignacia Allende, con diabetes tipo 1 que presentaba antecedentes de hipoglicemias frecuentes, una condición que aumenta significativamente el riesgo de pérdida de conciencia y otras complicaciones graves.
Al respecto, Carla Macaya, enfermera de educación en diabetes del Hospital Padre Hurtado, explicó que “estos pacientes son seleccionados y tienen que cumplir ciertas caracteristicas evaluados por una serie de profesionales de una forma integral, para poder contar con esta bomba”.
La bomba instalada corresponde al modelo MiniMed 780G de Medtronic, un sistema avanzado que permite un mejor control metabólico y una respuesta más precisa a las necesidades del paciente.
Actualmente, la Ley Ricarte Soto contempla este tratamiento para personas adultas con diabetes tipo 1 inestable severa, que se encuentren bajo control en el Establecimiento y cumplan con los criterios clínicos definidos, ya mencionados para su postulación.



















